Te entiendo perfectamente, y precisamente si tienes horarios muy limitados, creo que el entrenamiento online puede tener bastante sentido para ti.
En internet puedes encontrar muchísima información sobre entrenamiento y nutrición, pero el problema normalmente no es encontrar información, sino saber qué información necesitas tú, cómo aplicarla y cómo adaptarla a tu situación y a tu poco tiempo.
Como entrenador, mi trabajo no sería darte simplemente una rutina, sino ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo que tienes: organizar los entrenamientos en función de tus horarios, elegir los ejercicios más adecuados para tus objetivos, ajustar el volumen y la intensidad, y hacer cambios cuando sea necesario según cómo vayas progresando.
Además, tienes un seguimiento. Si una semana tienes menos tiempo, estás más cansado o un ejercicio no te funciona bien, no tienes que ponerte a buscar otra rutina en internet: lo adaptamos.
Así que, si tienes tiempo de sobra y te gusta investigar, probar y organizarlo todo por tu cuenta, probablemente puedas hacerlo con información de internet. Pero si precisamente lo que más te falta es tiempo, planificación y alguien que te guíe, ahí es donde creo que el entrenamiento online puede marcar la diferencia.
Al final, no se trata de tener acceso a más información, sino de tener un plan que encaje contigo y saber exactamente qué hacer para avanzar.



















