Sensaciones y molestias
Definición
La movilidad articular es el rango de recorrido que una articulación puede cubrir por sí misma, con control y sin ayuda externa. No mide solo cuánto se deja estirar el músculo, sino cuánta parte de ese recorrido puedes usar de forma activa, aplicando fuerza y sin perder la postura.
Si alguien te empuja la pierna y sube mucho, eso es flexibilidad. Si la subes tú sola hasta ahí y la mantienes, eso es movilidad. El rango que no controlas con fuerza no lo usas al entrenar, y por eso estirar mucho no siempre mejora cómo te mueves.
Tobillo, cadera y hombro concentran casi todos los problemas de la gente que pasa el día sentada. Un tobillo rígido cambia la sentadilla entera; una cadera bloqueada hace que la espalda baja compense.
Alguien no consigue bajar en sentadilla sin que los talones se despeguen. Lleva meses estirando gemelo después de entrenar y sigue igual.
El estiramiento pasivo al final de la sesión apenas cambia el rango que usa al moverse. Añadiendo dos minutos de movilidad de tobillo antes de entrenar —con la rodilla avanzando sobre el pie y control— la sentadilla mejora en un par de semanas.
Estas son las tres zonas donde más falta hace en quien pasa el día sentado, con un ejercicio para cada una. Diez repeticiones lentas y controladas, antes de entrenar o cuando te levantes:
Se pueden añadir cuello y muñecas si trabajas con teclado, pero con esas tres se cubre casi todo.
Es su sitio natural: primero unos minutos de algo que suba pulsaciones, después la movilidad de las articulaciones que va a usar la sesión —tobillo y cadera en día de pierna, hombro en día de empuje— y luego las series de aproximación. Así el rango que abres se usa inmediatamente, que es lo que hace que se quede.
La movilidad responde a repetir, no a insistir. Cinco minutos casi todos los días rinden mucho más que cuarenta minutos el domingo, porque lo que se está construyendo es en buena parte control del sistema nervioso sobre un rango nuevo, y eso se consolida repitiendo. Es la diferencia entre estudiar veinte minutos cada día y hacerlo todo la noche antes.
No. La flexibilidad es cuánto se deja estirar un músculo, aunque sea alguien empujándote. La movilidad es cuánto de ese rango controlas tú por tus propios medios. Se puede ser muy flexible y tener poca movilidad útil.
Cinco o diez minutos casi todos los días rinde mucho más que una sesión larga a la semana. Es una cualidad que responde a la frecuencia, no al volumen: mejor poco y a menudo.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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