Todo el material de una sala y alguien que corrige cada serie. Contacta gratis.
Estas son las que declaran los 12 entrenadores de esta página, ordenadas por cuántos las trabajan:
Todas las especialidades de la lista las cubre más de un entrenador, así que puedes comparar dos o tres perfiles antes de decidir.
Conviene mirar los perfiles antes de fijarse solo en el precio, porque el grupo es bastante desigual. Estos son los que más recorrido acumulan:
El resto se reparte entre los 20 € y los 60 € por sesión. Los perfiles más asequibles suelen orientarse a quien empieza de cero, y los del tramo alto a preparación específica o alto rendimiento.
8 de los 12 ofrecen algún tipo de garantía o primera valoración gratuita, así que puedes hablar con dos o tres antes de decidir sin que te cueste nada.
Los entrenadores de esta página suman 28 opiniones verificadas. Estas son de clientes suyos en Barcelona:
«Recomiendo a David es una persona muy cercana y hace todo lo posible por encontrar lo que necesitas»
— Daniella Parás, sobre David Palencia
«Llevo con David casi dos meses y no podría estar más contenta, tengo más energía y mi cuerpo está mucho más definido. Sin entrenos extremos ni dietas restrictivas, todo adaptado a mí. Muchas gracias David!»
— Eva Campuzano, sobre David Palencia
«En los 10 años que llevo entrenando con Sergi, ¡nunca ha habido un entreno igual! Creo que, a parte de ser un tipo encantador y un gran profesional, ahí está su gran virtud. Conocer las necesidades de sus alumnos, personalizar y preparar con esmero las clases ... ¡y sorprender! Como usuario, recomiendo tanto sus sesiones en petit comité como sus entrenos grupales.»
— Samuel, sobre Sergi Jiménez
«Sergi és mi salvación hace muchos años, lo conocí hace más de veinte años, estaba desesperado tras una artroscopia con mala recuperación, creía que no volvería a andar normalmente como antes, después de un tiempo con Sergi, no sólo volví a andar, sino correr y saltar. Después siguió siendo mi entrenador personal, tengo un problema de espalda importante y con cierta frecuencia tengo lumbalgia y ciatalgia, que el entrenamiento previene y mitiga en gran medida. Siempre personaliza el entreno y insiste en los ejercicios a realizar entre entrenos. Cada semana del año viene a casa, imprescindible Sergi.»
— Enric Martínez Bonet, sobre Sergi Jiménez
Entrenar en un gimnasio con un entrenador personal significa que alguien planifica la sesión y está a tu lado mientras la haces, con todo el material de la sala a mano: barras, mancuernas, poleas y máquinas.
Es la modalidad en la que más rápido se progresa en fuerza, porque puedes subir carga de forma controlada y hay quien te asegura la serie cuando el peso empieza a apretar. También es donde antes se corrigen los fallos de técnica: el entrenador ve el movimiento desde varios ángulos y te ajusta la posición en el momento, no dos días después.
Hay un detalle práctico que conviene resolver antes de contratar: dónde se entrena. Algunos entrenadores tienen acuerdo con un centro concreto y la sesión se hace allí. Otros van al gimnasio del que ya eres socio, pero no todos los centros admiten entrenadores externos y algunos cobran un suplemento. Pregúntalo en el primer contacto.
La sala es el sitio donde más rápido se progresa en fuerza, y donde más se nota tener a alguien mirando cómo levantas. Estas son las ventajas concretas frente a las otras modalidades.
Barras, discos, poleas y máquinas permiten programar cualquier ejercicio y ajustar la carga al kilo.
Con peso libre disponible no te estancas cuando el peso corporal deja de ser suficiente.
El entrenador ve la serie y te cambia la postura sobre la marcha, antes de que el fallo se haga costumbre.
Alguien pendiente de la última repetición es lo que te permite ir al límite sin riesgo.
La sesión de enero es exactamente igual que la de julio.
Entrar en una sala donde todo el mundo está entrenando ayuda más de lo que parece los días flojos.
Cómo funciona
Tres pasos para empezar a entrenar en sala con alguien que corrige cada serie

Escribes al entrenador y acordáis dónde entrenaréis: su gimnasio habitual o el tuyo, si tu centro admite entrenadores externos.

La primera sesión es de evaluación: movilidad, técnica en los movimientos básicos y con qué carga empiezas. En muchos perfiles es gratuita.

Entrenáis juntos una o dos veces por semana, con la técnica corregida en el momento, y cada pocas semanas se revisan los pesos.
Depende del entrenador y del centro. Algunos tienen acuerdo con un gimnasio concreto y la cuota de acceso va incluida o se paga aparte; otros dan por hecho que ya eres socio. Es la primera pregunta que conviene hacer, porque cambia bastante el coste total del mes. Lo tienes resuelto en un mensaje antes de reservar nada.
Entre los entrenadores en gimnasio que atienden Barcelona, las tarifas de partida van de 20 € a 60 € por sesión, con una media de 35 €. La diferencia responde sobre todo a la experiencia y a la especialización. Casi todos ofrecen bonos o planes mensuales que salen mejor que las sesiones sueltas. El precio exacto lo fija cada entrenador y lo tienes en su perfil.
No siempre. Muchos centros no permiten entrenadores externos en sus instalaciones, y otros lo admiten cobrando un suplemento mensual. Confírmalo con tu gimnasio antes de contratar: si no lo permite, la alternativa es entrenar en el centro donde trabaje el entrenador, o pasar a modalidad online y seguir usando tu sala de siempre.
Con dos sesiones dirigidas por semana la mayoría de la gente progresa bien, y muchas veces se complementan con uno o dos días que haces por tu cuenta siguiendo el plan. Menos de una vez por semana hace difícil corregir técnica con continuidad. El entrenador te dirá qué frecuencia tiene sentido para tu objetivo en la valoración inicial.
Es precisamente cuando más se nota tener a alguien al lado. Una sala con veinte máquinas es intimidante, y aprender la técnica de los movimientos básicos desde el primer día evita meses de hacerlo mal. Varios de estos entrenadores trabajan sobre todo con gente que empieza de cero, así que dilo en el primer mensaje y te orientarán al perfil adecuado.
Supervisa, corrige y ajusta. No hace la sesión contigo: su atención está en tu técnica, en el peso que mueves y en cómo respondes, que es justo lo que no puedes ver tú mismo mientras levantas. Si buscas a alguien con quien entrenar a la vez, lo que encaja es una sesión compartida con otra persona, no un entrenador personal.
En fuerza se nota antes de lo que la gente espera: entre dos y cuatro semanas ya mueves más peso, aunque sea por mejora técnica y no por músculo nuevo. Los cambios visibles en composición corporal tardan más, entre seis y ocho semanas de trabajo constante. La diferencia la marca la continuidad, no la intensidad de las primeras sesiones.
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