¿Sabes realmente cuál es tu condición física actual? Nuestro test evalúa tu nivel mediante 7 preguntas sobre tu actividad, tu capacidad cardiovascular, tu fuerza y tu experiencia previa. En unos 2 minutos obtendrás tu puntuación, el nivel en el que estás y recomendaciones concretas para mejorar.
Descubre si eres principiante, intermedio o avanzado, identifica tus áreas de mejora y recibe un plan de acción personalizado. Al finalizar podrás buscar entrenadores personales especializados en tu objetivo y modalidad preferida para dar el siguiente paso.
Son 7 preguntas y ninguna te pide el email: el resultado aparece en la misma pantalla al terminar. Entre todas cubren cuatro áreas:
Son referencias que puedes comprobar tú mismo en casa, sin material ni pruebas de laboratorio. Por eso el test sirve para situarte, no para medirte al detalle.
Según la puntuación que sumes, el test te coloca en uno de estos ocho niveles:
La diferencia entre niveles no es solo cuánto aguantas: es qué toca hacer después. Quien está en sedentario necesita crear el hábito antes que la rutina perfecta; quien está en intermedio avanzado suele estancarse por detalles de técnica, progresión o descanso, no por falta de esfuerzo.
Sobre todo para dos cosas. La primera, ajustar el punto de partida: la mayoría de las rutinas que se abandonan son las que empiezan dos niveles por encima de donde está la persona.
La segunda, pedir ayuda con datos en la mano. Decirle a un entrenador «no hago ejercicio» deja mucho margen; decirle que subes tres pisos sin pararte pero no llegas a diez flexiones le sitúa de entrada. Si quieres dar ese paso, puedes comparar entrenadores personales y escribirles gratis, o dejar tu duda en Pregunta al Experto y que la respondan varios.
No. El test es anónimo y el resultado sale en pantalla al responder la última pregunta. Solo dejas tus datos si después decides que te pongamos en contacto con un entrenador.
Unos dos minutos. Son 7 preguntas de opción múltiple y no hay que preparar nada antes.
No. Un test de siete preguntas no ve tu técnica, tu movilidad ni tu historial de lesiones. Sirve para saber en qué punto estás y no empezar por donde no toca; la valoración de verdad la hace un profesional mirándote entrenar.
Cada dos o tres meses. Es tiempo suficiente para que cambien las respuestas de flexiones, plancha y escaleras si estás entrenando con constancia, y ver ese cambio por escrito motiva más que la báscula.
Es lo más común y no significa gran cosa: el test premia la constancia actual, así que alguien que entrenó mucho hace años puntúa bajo aunque conserve base. Esa base vuelve rápido, y la pregunta sobre entrenamiento previo está justo para tenerla en cuenta.
¿Buscas otra herramienta? También tienes la calculadora de calorías para saber cuántas necesitas al día según tu edad, peso y actividad.