Todo el material de una sala y alguien que corrige cada serie. Contacta gratis.
Estas son las que declaran los 19 entrenadores de esta página, ordenadas por cuántos las trabajan:
Una de estas especialidades la cubre un solo entrenador, así que si es tu caso conviene escribirle pronto: es el perfil con menos hueco disponible.
Conviene mirar los perfiles antes de fijarse solo en el precio, porque el grupo es bastante desigual. Estos son los que más recorrido acumulan:
El resto se reparte entre los 14 € y los 50 € por sesión. Los perfiles más asequibles suelen orientarse a quien empieza de cero, y los del tramo alto a preparación específica o alto rendimiento.
18 de los 19 ofrecen algún tipo de garantía o primera valoración gratuita, así que puedes hablar con dos o tres antes de decidir sin que te cueste nada.
Los entrenadores de esta página suman 64 opiniones verificadas. Estas son de clientes suyos en Madrid:
«Acudí a Gabriel por mejorar mi estado en una rodilla con condromalacia y de tener un dolor muy intenso entrenando yo solo el cambio ha sido radical. No solo he mejorado en fuerza, ahora incluso puedo correr un poco después de 4 meses de entrenamiento. Llevaba con este problema desde hace más de 2 años sin saber qué hacer. Gabriel es un tío profesional de los pies a la cabeza, en sus manos estarás seguro»
— Antonio David, sobre Gabri Sáez
«Quiero dejar una reseña muy buena sobre Gabriel, ya que me está ayudando con mi proceso de ganar masa muscular. La verdad que con él todo es mucho más fácil y sobre todo divertido y motivacional. Se nota que entiende mucho y tiene cientos de experiencias. Estamos subiendo limpio de músculo por mes en torno a medio kilo ya que me calcula mis datos con una báscula de bioimpedancia para mantener la grasa a raya, también con su dieta y los resultados están siendo brutales. Da gusto ir al gimnasio con él y ver cómo voy progresando en absolutamente todo. Dentro de 1 año si sigo así sé que con él voy a conseguir mi físico ideal, porque los datos lo están demostrando»
— Aitor, sobre Gabri Sáez
«Una maravilla! Es la primera vez que logro sostener esta rutina y es todo gracias a Ruben! Es un encanto y sabe muchísimo!»
— Carlota Pedersen Madero, sobre Ruben Martínez
«Estoy muy contento con el trabajo realizado con mi entrenador personal. Las sesiones siempre han estado muy enfocadas a mis objetivos y, además, el entrenamiento se iba adaptando y cambiando cada mes para seguir progresando. He conseguido una mayor definición y una mejora notable de mi forma física. Lo que más valoro es que todo el proceso ha sido progresivo y seguro, sin ninguna lesión; todo lo contrario, me siento más fuerte, ágil y con mejor condición física. Sin duda, una experiencia muy positiva y totalmente recomendable.»
— Héctor, sobre Ruben Martínez
Entrenar en un gimnasio con un entrenador personal significa que alguien planifica la sesión y está a tu lado mientras la haces, con todo el material de la sala a mano: barras, mancuernas, poleas y máquinas.
Es la modalidad en la que más rápido se progresa en fuerza, porque puedes subir carga de forma controlada y hay quien te asegura la serie cuando el peso empieza a apretar. También es donde antes se corrigen los fallos de técnica: el entrenador ve el movimiento desde varios ángulos y te ajusta la posición en el momento, no dos días después.
Hay un detalle práctico que conviene resolver antes de contratar: dónde se entrena. Algunos entrenadores tienen acuerdo con un centro concreto y la sesión se hace allí. Otros van al gimnasio del que ya eres socio, pero no todos los centros admiten entrenadores externos y algunos cobran un suplemento. Pregúntalo en el primer contacto.
La sala es el sitio donde más rápido se progresa en fuerza, y donde más se nota tener a alguien mirando cómo levantas. Estas son las ventajas concretas frente a las otras modalidades.
Barras, discos, poleas y máquinas permiten programar cualquier ejercicio y ajustar la carga al kilo.
Con peso libre disponible no te estancas cuando el peso corporal deja de ser suficiente.
El entrenador ve la serie y te cambia la postura sobre la marcha, antes de que el fallo se haga costumbre.
Alguien pendiente de la última repetición es lo que te permite ir al límite sin riesgo.
La sesión de enero es exactamente igual que la de julio.
Entrar en una sala donde todo el mundo está entrenando ayuda más de lo que parece los días flojos.
Cómo funciona
Tres pasos para empezar a entrenar en sala con alguien que corrige cada serie

Escribes al entrenador y acordáis dónde entrenaréis: su gimnasio habitual o el tuyo, si tu centro admite entrenadores externos.

La primera sesión es de evaluación: movilidad, técnica en los movimientos básicos y con qué carga empiezas. En muchos perfiles es gratuita.

Entrenáis juntos una o dos veces por semana, con la técnica corregida en el momento, y cada pocas semanas se revisan los pesos.
Depende del entrenador y del centro. Algunos tienen acuerdo con un gimnasio concreto y la cuota de acceso va incluida o se paga aparte; otros dan por hecho que ya eres socio. Es la primera pregunta que conviene hacer, porque cambia bastante el coste total del mes. Lo tienes resuelto en un mensaje antes de reservar nada.
Entre los entrenadores en gimnasio que atienden Madrid, las tarifas de partida van de 14 € a 50 € por sesión, con una media de 31 €. La diferencia responde sobre todo a la experiencia y a la especialización. Casi todos ofrecen bonos o planes mensuales que salen mejor que las sesiones sueltas. El precio exacto lo fija cada entrenador y lo tienes en su perfil.
No siempre. Muchos centros no permiten entrenadores externos en sus instalaciones, y otros lo admiten cobrando un suplemento mensual. Confírmalo con tu gimnasio antes de contratar: si no lo permite, la alternativa es entrenar en el centro donde trabaje el entrenador, o pasar a modalidad online y seguir usando tu sala de siempre.
Con dos sesiones dirigidas por semana la mayoría de la gente progresa bien, y muchas veces se complementan con uno o dos días que haces por tu cuenta siguiendo el plan. Menos de una vez por semana hace difícil corregir técnica con continuidad. El entrenador te dirá qué frecuencia tiene sentido para tu objetivo en la valoración inicial.
Es precisamente cuando más se nota tener a alguien al lado. Una sala con veinte máquinas es intimidante, y aprender la técnica de los movimientos básicos desde el primer día evita meses de hacerlo mal. Varios de estos entrenadores trabajan sobre todo con gente que empieza de cero, así que dilo en el primer mensaje y te orientarán al perfil adecuado.
Supervisa, corrige y ajusta. No hace la sesión contigo: su atención está en tu técnica, en el peso que mueves y en cómo respondes, que es justo lo que no puedes ver tú mismo mientras levantas. Si buscas a alguien con quien entrenar a la vez, lo que encaja es una sesión compartida con otra persona, no un entrenador personal.
En fuerza se nota antes de lo que la gente espera: entre dos y cuatro semanas ya mueves más peso, aunque sea por mejora técnica y no por músculo nuevo. Los cambios visibles en composición corporal tardan más, entre seis y ocho semanas de trabajo constante. La diferencia la marca la continuidad, no la intensidad de las primeras sesiones.
Contacta gratis y sin compromiso con entrenadores personales verificados en tu ciudad. Tú eliges cómo entrenar.