El entrenador va a tu casa con el material. Contacta gratis y sin compromiso.
Estas son las que declaran los 14 entrenadores de esta página, ordenadas por cuántos las trabajan:
Todas las especialidades de la lista las cubre más de un entrenador, así que puedes comparar dos o tres perfiles antes de decidir.
Conviene mirar los perfiles antes de fijarse solo en el precio, porque el grupo es bastante desigual. Estos son los que más recorrido acumulan:
El resto se reparte entre los 20 € y los 60 € por sesión. Los perfiles más asequibles suelen orientarse a quien empieza de cero, y los del tramo alto a preparación específica o alto rendimiento.
10 de los 14 ofrecen algún tipo de garantía o primera valoración gratuita, así que puedes hablar con dos o tres antes de decidir sin que te cueste nada.
Los entrenadores de esta página suman 48 opiniones verificadas. Estas son de clientes suyos en Barcelona:
«Me encanta el sistema de Luis, las rutinas se ajustan perfectamente a tus necesidades y objetivos. Luis es super flexible y adapta el entrenamiento a la diversidad de condiciones físicas específicas»
— Jorge, sobre Luis Molina
«Genial experciencia! Preparé las pruebas físicas de una oposición con Luis y aparte de encontrar los resultados que buscaba, encontré el equilibro perfecto disfrutando de cada entrenamiento!»
— Óscar, sobre Luis Molina
«Pedí presupuesto y parecía que firmaba una hipoteca.»
— Manuel, sobre David Palencia
«La verdad es que con David es todo muy facil , a sufrido tanto que sabe lo que tiene que hacer , nutricion , entrenamiento y habitos saludables ni mas ni menos es lo que me a enseñado , gracias por todo David sigue asi que llegaras lejos»
— Sonia, sobre David Palencia
En el entrenamiento a domicilio es el entrenador quien se desplaza. Llega a tu casa con el material que haga falta —mancuernas, bandas, esterilla, a veces kettlebells o un TRX— y monta la sesión en el espacio que tengas.
No hace falta una habitación dedicada ni un salón enorme. Con unos dos metros por dos libres se puede entrenar de sobra, y el entrenador adapta los ejercicios a lo que haya: si el techo es bajo, fuera los movimientos por encima de la cabeza; si el suelo es de parquet, se cuida el impacto.
Es la modalidad que menos fricción tiene para empezar. No hay que apuntarse a nada, no hay desplazamiento por tu parte y no hay que entrenar delante de desconocidos, que para mucha gente es la barrera real. A cambio suele costar algo más que la misma sesión en gimnasio, porque el precio incluye el tiempo y el transporte del entrenador.
Es la modalidad con menos fricción para empezar: no hay que apuntarse a nada ni entrenar delante de desconocidos. Estas son las ventajas concretas frente a las otras modalidades.
La hora que dedicas es la hora que entrenas, sin sumarle el trayecto de ida y vuelta.
Nadie te mira mientras aprendes. Para quien lleva años sin entrenar, esto pesa más que cualquier otra cosa.
A primera hora, en la pausa del mediodía o cuando los niños ya duermen.
No tienes que comprar ni almacenar nada para empezar a entrenar.
Lo que practicas es exactamente lo que podrás repetir solo el resto de la semana.
El coste es la sesión y punto, sin una mensualidad de fondo que pagas entrenes o no.
Cómo funciona
Tres pasos para empezar a entrenar en casa sin desplazarte

Escribes al entrenador y confirmáis que cubre tu barrio: el desplazamiento condiciona tanto su agenda como su tarifa.

Ve el espacio del que dispones, valora tu nivel y decide qué material va a traer. Suele ser gratuita.

Llega con el equipo, dirige la sesión completa y se lo lleva al terminar, y te deja pautas para los días que hagas por tu cuenta.
Con unos dos metros por dos libres se puede entrenar de sobra. El entrenador adapta los ejercicios a lo que haya: si el techo es bajo, fuera los movimientos por encima de la cabeza; si el suelo es de parquet, se cuida el impacto. En la primera visita ve el espacio y decide qué material trae, así que no hace falta que prepares nada especial.
Entre los entrenadores a domicilio que atienden Barcelona, las tarifas de partida van de 20 € a 60 € por sesión, con una media de 32 €. La diferencia responde sobre todo a la experiencia y a la especialización. Casi todos ofrecen bonos o planes mensuales que salen mejor que las sesiones sueltas. El precio exacto lo fija cada entrenador y lo tienes en su perfil.
No. El entrenador trae lo que hace falta —mancuernas, bandas, esterilla, a veces kettlebells o un TRX— y se lo lleva al terminar. Si con el tiempo quieres tener algo en casa para los días que entrenas por tu cuenta, te dirá qué comprar y en qué orden, pero no es un requisito para empezar.
Depende del entrenador, porque el desplazamiento condiciona su agenda y su tarifa. Es lo primero que conviene preguntar en el mensaje inicial, junto con el horario que te encaja: un entrenador que ya trabaja cerca de tu zona podrá ofrecerte más huecos y, a veces, mejor precio que otro que cruce la ciudad para verte.
Muchos entrenadores lo ofrecen y suele salir bastante mejor de precio por persona, porque el desplazamiento se reparte. Funciona bien si los dos tenéis un nivel parecido; si sois muy dispares, el entrenador acaba dando dos sesiones a la vez y se nota. Pregúntalo antes, porque no todos lo hacen.
Cada entrenador tiene su política de cancelación, y aquí importa más que en otras modalidades: ha reservado el desplazamiento además de la hora. Lo habitual es avisar con 24 horas. Acláralo antes de contratar para no llevarte una sorpresa el primer imprevisto.
Es de las mejores formas de empezar. Aprendes en el sitio donde vas a poder repetir los ejercicios el resto de la semana, sin la exposición de una sala llena, y con alguien pendiente de la técnica desde el primer día. Varios de estos entrenadores trabajan sobre todo con gente que arranca de cero.
Contacta gratis y sin compromiso con entrenadores personales verificados en tu ciudad. Tú eliges cómo entrenar.