Cuánta proteína necesitas al día según tu peso y lo que quieras conseguir, con las calorías del objetivo al lado. En horquillas, que es lo único que una fórmula puede afirmar de verdad.
Depende del objetivo. Para mantenerte, entre 1,2 y 1,6 g por kilo de peso al día; para ganar músculo, entre 1,6 y 2,2; y en déficit para perder grasa, entre 1,6 y 2,4, que es la franja más alta de las tres. Una persona de 70 kg que quiere ganar músculo estaría entre 112 y 154 g al día.
Porque en déficit el cuerpo tira de lo que tiene, y si le falta proteína parte de lo que pierdes es músculo, no grasa. Subirla es lo que hace que el peso que baja sea el que quieres perder. Además sacia más que los hidratos o la grasa, y eso ayuda a llegar a la comida siguiente sin picar.
No. Un batido es comida en polvo: cómodo si al final del día te faltan 30 g y no te apetece cocinar, e innecesario si ya llegas comiendo. No sustituye a nada ni acelera nada. Antes de comprar un bote, cuenta lo que ya comes.
Lo que más cambia el resultado es el total del día. Dicho eso, repartirla en tres o cuatro comidas parecidas es más práctico y más fácil de sostener que concentrarla toda en la cena.
Sirve para saber por dónde empezar, no para cerrar una pauta. Usa fórmulas de población (Mifflin-St Jeor para el gasto, rangos de consenso para la proteína) aplicadas a una persona concreta, y por eso da horquillas y no un número exacto. Si tienes una enfermedad renal, estás embarazada o sigues un tratamiento, esto lo decide tu médico o un dietista-nutricionista.