Cómo calcular el IMC: la fórmula
El índice de masa corporal es una división: tu peso en kilos entre tu altura en metros elevada al cuadrado.
IMC = peso (kg) ÷ altura (m)²
Con 72 kg y 1,70 m: 1,70 × 1,70 = 2,89, y 72 ÷ 2,89 = 24,9. El resultado se expresa en kg/m², aunque casi nadie escribe las unidades.
La fórmula la publicó el matemático belga Adolphe Quetelet en 1832, y la pensó para describir poblaciones enteras. Esa es la razón de casi todo lo que el IMC hace bien y de casi todo lo que hace mal.
Tabla de índice de masa corporal: qué significa cada rango
Estos son los cortes que usa la Organización Mundial de la Salud para personas adultas. Son los mismos para mujeres y para hombres:
| IMC | Clasificación de la OMS |
| Menos de 18,5 | Bajo peso |
| 18,5 – 24,9 | Normopeso |
| 25,0 – 29,9 | Sobrepeso |
| 30,0 – 34,9 | Obesidad grado I |
| 35,0 – 39,9 | Obesidad grado II |
| 40,0 o más | Obesidad grado III |
Conviene leer esos nombres por lo que son: etiquetas estadísticas de una tabla. Marcan dónde cae tu cociente dentro de una escala, y hasta ahí llegan.
Qué es el índice de masa corporal y para qué sirve de verdad
Sirve para mirar a mucha gente de golpe. Cuando se estudia a decenas de miles de personas, el IMC permite ver cómo se reparte el peso de una población y relacionarlo con la frecuencia de ciertas enfermedades. Para eso se inventó y en eso es útil.
Lo que no puede hacer es mirarte a ti. Tres cosas se le escapan por completo:
- No distingue músculo de grasa. Pesan distinto y ocupan distinto, y la báscula los suma igual. Quien lleva años entrenando fuerza suele salir alto en la tabla con una composición corporal excelente.
- No sabe dónde está la grasa. Dos personas con el mismo IMC pueden tener riesgos metabólicos muy distintos según si la grasa está alrededor de la cintura o repartida. El perímetro de cintura dice más de eso que el IMC.
- No mira nada más. Tensión, glucosa, colesterol, descanso, fuerza, cuánto te mueves. Todo eso pesa en tu salud y ninguna de esas cosas entra en la fórmula.
Calcular el índice de masa corporal en mujeres y en hombres
La fórmula es idéntica y los cortes también, aunque medio internet publique «calculadora de IMC para mujer» como si fuera otra cosa. Lo que sí cambia es lo que hay detrás del número: a igual IMC, las mujeres tienen de media más porcentaje de grasa corporal que los hombres, y eso es fisiología normal.
La consecuencia práctica es que un mismo 26 puede significar cosas distintas en dos cuerpos distintos, y que ninguna tabla separada lo arregla. Lo que lo aclara es medir otras cosas.
IMC y peso ideal: qué rango sale para tu altura
Si despejas la fórmula al revés, los límites 18,5 y 24,9 se convierten en un rango de kilos para tu altura. La calculadora de arriba lo hace sola. Algunos ejemplos:
- 1,60 m → entre 47 y 64 kg
- 1,70 m → entre 53 y 72 kg
- 1,80 m → entre 60 y 81 kg
- 1,90 m → entre 67 y 90 kg
Son horquillas anchas a propósito: dentro de esos veinte kilos de margen caben cuerpos muy distintos y todos razonables. La idea de un «peso ideal» exacto, un número único al que habría que llegar, no sale de ningún sitio serio.
Cuándo el IMC no sirve
Hay cuatro situaciones en las que el número de arriba es, directamente, ruido:
- Menores de 18 años. En niños y adolescentes el IMC se lee en percentiles por edad y sexo, porque el cuerpo está creciendo y los cortes de adulto no significan nada. Por eso la calculadora se niega a clasificar por debajo de esa edad.
- Embarazo. El peso cambia por motivos que la fórmula no contempla. El seguimiento lo lleva la matrona o el ginecólogo.
- Personas muy musculadas. El caso de libro: un jugador de rugby o una halterófila salen en obesidad grado I con un porcentaje de grasa bajísimo.
- A partir de los 65. Algo de reserva de peso protege frente a enfermedades e ingresos, y varios consensos manejan un rango saludable algo más alto. Ahí lo relevante pasa a ser la masa muscular y la fuerza.
Y después del número
Un IMC fuera de rango es una pregunta, y el siguiente paso es contestarla con datos mejores: perímetro de cintura, una analítica, cuánta fuerza tienes y cómo te mueves durante la semana. Si quieres bajar de ahí, la palanca es la misma de siempre: comer de forma sostenible y entrenar fuerza para conservar músculo mientras pierdes grasa. La calculadora de calorías te da el punto de partida del lado de la comida y la calculadora de proteína la cifra que más cuesta cubrir cuando se come menos.