Cardio y resistencia
Definición
La recuperación activa es moverse a baja intensidad entre series exigentes o en los días posteriores a un entrenamiento duro, en vez de parar por completo. El movimiento suave mantiene la circulación, ayuda a eliminar los productos de la fatiga y deja el cuerpo listo para el siguiente esfuerzo antes que el reposo total.
El movimiento suave mantiene el flujo de sangre hacia los músculos que acaban de trabajar, lo que ayuda a retirar los productos de la fatiga más rápido que quedarse completamente quieto.
También mantiene la temperatura corporal y la activación del sistema nervioso, dos factores que bajan rápido con el reposo total y que cuestan tiempo de recuperar antes de la siguiente repetición o sesión.
Entre repeticiones de entrenamiento interválico, trotar despacio en vez de pararse en seco mantiene el cuerpo preparado para la siguiente serie, con las piernas ya en marcha en lugar de frías.
El día después de un entrenamiento exigente de capacidad anaeróbica, una caminata o una salida suave en bicicleta ayuda a llegar con mejores sensaciones a la siguiente sesión que un día entero sin moverse.
Depende del momento. Entre series muy intensas, caminar o trotar suave ayuda a seguir eliminando productos de la fatiga sin enfriar el cuerpo, y suele preparar mejor la siguiente repetición que esperar de pie sin moverse. Tras un entrenamiento muy duro, un paseo o una sesión suave al día siguiente cumple la misma función.
Entre series, con que dure lo mismo que el descanso ya planeado es suficiente: lo que cambia es llenar ese tiempo moviéndose en vez de parado. Como sesión aparte tras un entrenamiento exigente, veinte a treinta minutos a intensidad muy baja bastan para notar el efecto sin sumar cansancio.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
Ver entrenadores