Cardio y resistencia
Definición
La resistencia aeróbica es la capacidad del cuerpo para sostener un esfuerzo moderado durante un tiempo prolongado, usando oxígeno para producir energía. Depende del corazón, los pulmones y los músculos trabajando juntos, y es la base sobre la que se construye cualquier plan de carrera, ciclismo o natación de fondo.
La resistencia aeróbica depende de tres piezas: cuánto oxígeno mueve el corazón en cada latido, cuánto lo aprovechan los músculos y cuánta grasa y glucógeno hay disponibles como combustible. Entrenarla mueve las tres a la vez.
Quien empieza nota mejoras rápidas las primeras semanas, porque el sistema cardiovascular responde antes que los músculos. Las mejoras siguientes llegan más despacio, cuando entra en juego la adaptación muscular, que tarda más en consolidarse.
Alguien que empieza a correr desde cero nota que al principio le cuesta mantener una conversación mientras trota. A las cuatro semanas de alternar caminar y correr, ese mismo ritmo ya permite hablar en frases cortas sin cortar la respiración.
Ese cambio viene de que el corazón bombea más sangre en cada latido y los músculos usan mejor el oxígeno que llega. Es la resistencia aeróbica mejorando semana a semana.
Cardio es el tipo de ejercicio que la entrena; resistencia aeróbica es la capacidad que se obtiene con él. Correr, nadar o pedalear son formas de cardio que mejoran esa capacidad cuando se practican con regularidad durante varias semanas.
Las primeras mejoras se notan a las tres o cuatro semanas de entrenar con regularidad, sobre todo en cómo se recupera la respiración entre esfuerzos. Construir una base sólida lleva meses, y se pierde más despacio de lo que se gana si hay que parar unas semanas.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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