Cardio y resistencia
Definición
El ritmo de carrera es la velocidad a la que se corre, normalmente expresada en minutos por kilómetro. Marca cuánto esfuerzo exige cada tramo de una sesión y es la referencia que usan los planes de entrenamiento para distinguir un rodaje fácil de una serie exigente.
El ritmo de carrera se expresa casi siempre en minutos y segundos por kilómetro, y marca la intensidad real de una sesión más que la distancia o el tiempo total. Dos salidas de la misma duración pueden exigir esfuerzos muy distintos si cambia el ritmo.
Los planes de entrenamiento usan el ritmo para diferenciar tipos de sesión: un rodaje suave, una tirada larga y una serie exigente llevan ritmos distintos aunque se corran el mismo día de la semana. Confundir esos ritmos entre sí sale caro en piernas y en marca.
Dos personas corren treinta minutos el mismo día. Una lleva un ritmo de seis minutos por kilómetro y termina charlando sin dificultad; la otra lleva cinco minutos por kilómetro y acaba sin aire para hablar.
Aunque ambas han corrido la misma distancia y el mismo tiempo, el esfuerzo real ha sido muy distinto. El ritmo es lo que decide cuánto ha costado la sesión, por encima de la distancia recorrida.
El que te permita hablar en frases cortas mientras corres, conocido como test del habla. Mirar el reloj antes de dominar esa referencia suele llevar a ir más rápido de lo que conviene en las primeras semanas.
Sí, y bastante. Subir una cuesta o correr sobre arena exige más esfuerzo al mismo ritmo de minutos por kilómetro que el asfalto llano, así que en terrenos irregulares conviene guiarse sobre todo por la sensación de esfuerzo.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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