El entrenamiento a domicilio está pensado para quienes valoran la comodidad y quieren ahorrar tiempo sin renunciar a un servicio totalmente personalizado. Un entrenador personal se desplaza hasta tu casa con el material necesario —como gomas, mancuernas o kettlebells— y adapta cada sesión a tu espacio disponible y a tu nivel de forma física. Esta modalidad es perfecta para quienes prefieren la privacidad, tienen horarios complicados o buscan entrenar sin desplazamientos. Además, garantiza la máxima flexibilidad: puedes entrenar solo o en compañía de familiares, aprovechar cada minuto de tu día y mantener una rutina constante sin excusas. Con la guía de un profesional en tu propio hogar, obtienes motivación, disciplina y resultados adaptados a tus necesidades reales.
El entrenamiento personal a domicilio elimina las barreras más comunes que impiden mantener una rutina constante. Sin necesidad de desplazarte al gimnasio, ahorras tiempo y energía que puedes invertir directamente en tu sesión. Tu entrenador trae todo el equipamiento necesario adaptado a tus objetivos: desde ejercicios de peso corporal hasta material especializado como TRX, bandas elásticas o mancuernas.
La privacidad es otro factor determinante. Muchas personas se sienten más cómodas entrenando en su propio espacio, sin la presión de entrenar rodeadas de extraños. Esto es especialmente valioso para personas que se están recuperando de lesiones, mayores que buscan mejorar su movilidad, o mujeres en recuperación posparto que prefieren la intimidad de su hogar.
Además, puedes involucrar a tu familia. Es habitual que parejas o padres con hijos aprovechen las sesiones para entrenar juntos, convirtiendo el ejercicio en un momento compartido que fortalece lazos mientras mejoran su salud.
Los precios varían según la experiencia del entrenador, tu ubicación y la frecuencia de las sesiones. En España, el coste medio oscila entre 35€ y 60€ por sesión individual de una hora. Muchos entrenadores ofrecen bonos mensuales con tarifas más ventajosas si contratas varias sesiones por semana. La inversión compensa cuando consideras el ahorro en cuotas de gimnasio, desplazamientos y, sobre todo, el valor de tener supervisión profesional constante que maximiza tus resultados.
Tu entrenador llegará puntual con todo el material necesario. La primera sesión suele comenzar con una evaluación completa: hablará contigo sobre tus objetivos, historial de lesiones, disponibilidad horaria y preferencias de entrenamiento. Después realizará algunas pruebas básicas de movilidad, fuerza y resistencia para diseñar un plan personalizado.
No necesitas tener equipamiento en casa. Los buenos entrenadores personales traen todo lo necesario: esterillas, mancuernas, bandas elásticas, fitball, TRX... adaptado a tu nivel y espacio disponible. Simplemente asegúrate de tener un espacio despejado de unos 2x2 metros mínimo, buena ventilación y ropa cómoda.
Las sesiones posteriores seguirán una estructura clara: calentamiento, trabajo principal (fuerza, cardio o mixto según tu objetivo) y vuelta a la calma con estiramientos. Tu entrenador irá ajustando la intensidad y los ejercicios según tu progreso semanal.
No es necesario. Tu entrenador personal trae todo el equipamiento adaptado a tus objetivos y espacio disponible.
Con 2x2 metros es suficiente para la mayoría de entrenamientos. Tu entrenador diseñará sesiones adaptadas al espacio que tengas.
Sí, muchos entrenadores ofrecen sesiones grupales a domicilio, lo que reduce el coste por persona y hace el entrenamiento más divertido.
Cada entrenador tiene su política de cancelación, pero generalmente si avisas con 24-48 horas de antelación no hay penalización.
Todos los entrenadores verificados en Red de Entrenadores cuentan con seguro de responsabilidad civil profesional.