Sensaciones y molestias
Definición
Una contractura es la contracción mantenida e involuntaria de una parte del músculo, que se queda dura y dolorida sin volver a relajarse. Se nota como una banda tensa al tacto, duele al presionarla y limita el movimiento, pero no hay rotura de fibras como en un tirón.
Casi siempre por una de estas tres: una carga para la que el músculo no estaba preparado, una postura mantenida durante horas, o un músculo que lleva tiempo compensando el trabajo de otro que no hace el suyo.
La tercera es la que más se repite y la que explica que la contractura vuelva siempre al mismo sitio.
Calor, movimiento suave dentro del rango que no duele y, si hace falta, trabajo manual. Lo que no ayuda es el reposo total: un músculo quieto no se relaja, se apaga.
A alguien le vuelve la misma contractura en el trapecio cada dos o tres meses. Se da masajes, mejora una semana y al mes siguiente está igual.
El masaje trata el síntoma. El trapecio se carga porque lleva ocho horas al día sosteniendo unos hombros adelantados y nadie ha entrenado la espalda que debería hacerlo. Con remos y trabajo de escápula dos veces por semana, y pausas para moverse en la jornada, la contractura deja de tener motivo para volver.
Dos zonas se llevan la mayoría de las búsquedas y de las consultas, y no es casualidad:
La zona lumbar y el gemelo vienen después, y esos sí suelen tener que ver con el entrenamiento: una carga que subió demasiado rápido o un calzado nuevo.
Una contractura se palpa: es una banda dura y alargada dentro de un músculo por lo demás blando, del grosor de un lápiz o un dedo. Al presionarla duele de una forma reconocible y a veces el dolor se refiere a otro sitio —apretar el trapecio y notarlo en la sien es lo típico—. Por fuera no se ve nada: no hay moratón ni hinchazón, y si los hay, eso ya no es una contractura.
Con movimiento suave y calor, la mayoría cede en tres o cuatro días. Si a las dos semanas sigue igual, o si aparece hormigueo, pérdida de fuerza o dolor que baja por el brazo o la pierna, deja de ser un problema de músculo y conviene que lo mire alguien.
Las agujetas son un dolor difuso en todo el músculo que aparece a las horas y se va en días. Una contractura es un punto concreto y duro que puedes localizar con el dedo, duele al presionarlo y puede durar semanas si no se trata.
Puedes entrenar otras zonas sin problema. Sobre la contractura, forzarla suele mantenerla: mejor movimiento suave, calor y trabajo sin dolor. Si no cede en dos semanas o aparece hormigueo, conviene que lo vea un profesional.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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