Sensaciones y molestias

Qué es el suelo pélvico

Definición

El suelo pélvico es el conjunto de músculos que cierran la pelvis por debajo y sostienen la vejiga, el intestino y, en las mujeres, el útero. Trabaja de forma automática al toser, reír o levantar peso, y forma parte del core junto al abdomen, la lumbar y el diafragma.

Qué hace

Tres cosas a la vez: sostiene los órganos de la pelvis, cierra los esfínteres cuando no toca dejarlos pasar y acompaña al diafragma en cada respiración. Cuando alguna falla aparecen los síntomas.

Señales de que pide atención

  • Escapes de orina al toser, estornudar, saltar o reír.
  • Sensación de peso o bulto en la zona.
  • Urgencia repentina para ir al baño.
  • Molestias en las relaciones.

Ninguna es "normal por la edad" ni algo con lo que haya que convivir sin más.

Ejemplo aplicado

Una mujer vuelve a correr cuatro meses después de dar a luz. A los diez minutos tiene escapes, así que decide apretar el suelo pélvico todo el rato mientras corre.

El músculo acaba agotado y el problema empeora. Un suelo pélvico que no se relaja funciona tan mal como uno débil. Lo que suele funcionar es al revés: empezar caminando, aprender a soltar y coordinar la respiración con el esfuerzo, y volver al impacto de forma progresiva.

Cómo se entrena, más allá de "aprieta"

La contracción correcta es sutil y hacia arriba: la sensación de cortar el pis o de retener un gas, sin apretar glúteo, ni abdomen, ni muslos, y sin dejar de respirar. Si al hacerlo se te tensa toda la barriga, no lo estás aislando.

Un patrón sencillo para empezar, tumbada boca arriba con las rodillas dobladas:

  • Contracciones sostenidas: aprieta y aguanta cinco segundos, suelta diez. Ocho o diez repeticiones.
  • Contracciones rápidas: aprieta y suelta en un segundo, diez veces. Es lo que responde ante una tos o un estornudo.
  • Soltar de verdad: la fase de relajación cuenta tanto como la de apretar, y es la que casi todo el mundo se salta.

Un detalle que cambia mucho: coordina con la respiración. Se suelta el aire y se contrae a la vez, que es lo que hará falta al levantar peso.

Los hombres también lo tienen

Es de las búsquedas más repetidas y la respuesta es que sí: el suelo pélvico masculino sostiene la vejiga y el recto, y da problemas con la próstata, tras una cirugía, con el estreñimiento crónico o levantando mucho peso en apnea. Los síntomas son los mismos —escapes, urgencia— y el trabajo también.

Cuándo esto se le queda corto

Un artículo puede explicar el mecanismo; no puede valorar tu caso. Si hay escapes que se repiten, sensación de bulto, dolor o vienes de un parto, lo que toca es una valoración con un fisioterapeuta de suelo pélvico, que puede comprobar si el problema es falta de fuerza o exceso de tensión. Son cosas opuestas y el ejercicio para una empeora la otra.

Errores comunes

  • Pensar que la solución es siempre apretar más. A veces el problema es un exceso de tensión, no falta de fuerza.
  • Aguantar la respiración al levantar peso. Dispara la presión hacia abajo justo donde no interesa.
  • Volver al impacto demasiado pronto. Correr y saltar son lo último que se recupera, no lo primero.

Preguntas frecuentes

¿El suelo pélvico solo importa después de un parto?

No. El embarazo y el parto son la causa más conocida, pero también lo cargan la tos crónica, el estreñimiento, el impacto repetido al correr y levantar mucho peso aguantando la respiración. Los hombres también lo tienen.

¿Hacer muchos abdominales lo fortalece?

Al contrario: los abdominales clásicos aumentan la presión hacia abajo y pueden empeorar los síntomas. Lo que ayuda es aprender a coordinar respiración y contracción, y ahí conviene que alguien lo valore antes.

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