Sensaciones y molestias
Definición
La fatiga muscular es la caída temporal de la capacidad de un músculo para generar fuerza, después de un esfuerzo. Aparece durante la propia serie o se acumula entre sesiones, y se recupera con descanso en pocas horas o pocos días. Persistir varios días pide revisar el volumen o el descanso de la semana.
La fatiga muscular aparece cuando un músculo lleva ya varias repeticiones o series y su capacidad de generar fuerza empieza a caer. Es el motivo por el que la última repetición de una serie cuesta más que la primera.
Entre sesiones, la fatiga también se acumula si el volumen o la intensidad suben más rápido de lo que el descanso permite asimilar. Esa fatiga acumulada tarda más en irse que la de una sola serie, y afecta a varias sesiones seguidas si nada se ajusta.
Alguien entrena pierna dos veces por semana y, en la segunda sesión, nota las piernas más pesadas desde la primera serie. El peso que movía con soltura el lunes le cuesta más repeticiones sostener el miércoles.
En vez de forzar la misma carga, baja el peso un escalón y mantiene el número de repeticiones. La sesión rinde con el nivel de fatiga real, y el plan se ajusta en la siguiente revisión semanal.
No, son cosas distintas aunque aparezcan juntas. La fatiga baja la fuerza disponible durante el entreno o justo después, y se nota como debilidad pasajera. Las agujetas llegan horas o un día después, como dolor al tacto o al estirar, y tienen otro origen: microdaños en la fibra tras un esfuerzo más intenso de lo habitual.
Depende de cuánta quede y de qué toque ese día. Un grupo muscular con fatiga moderada suele rendir peor pero entrena sin problema con algo menos de peso. Si la fatiga es alta y toca el mismo grupo con series pesadas, bajar el volumen esa sesión o cambiarla por otro grupo suele compensar más que forzarla igual.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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