Planificación
Definición
El deload es una semana con menos volumen o menos intensidad que se mete cada varias semanas de progresión, para que el cuerpo asimile el trabajo acumulado. Reduce la carga de entrenamiento completa durante esos días, más allá del descanso habitual entre sesiones.
El deload baja el volumen o la intensidad de entrenamiento durante varios días, para que el cuerpo recupere el margen que la progresión fue gastando semana tras semana.
La fatiga acumulada tarda más en irse que la de una sola sesión, y sin un hueco para asimilarla, el rendimiento empieza a caer aunque se entrene con ganas.
Alguien lleva cinco semanas subiendo el peso cada semana en sus ejercicios principales y empieza a notar que varias series que antes completaba ya no le salen igual, aunque duerma y coma bien.
En la sexta semana, baja el peso un 40% y mantiene las mismas series y repeticiones. Al volver a la carga normal en la séptima semana, el rendimiento suele mejorar respecto al final de la quinta.
Depende de cuánto volumen e intensidad se acumulen, así que no hay un número único. Como referencia sencilla, una semana de deload cada cuatro a seis semanas de progresión constante suele bastar para la mayoría de quien entrena fuerza o hipertrofia de forma seguida.
No, se sigue entrenando con la misma estructura de ejercicios pero con menos peso, menos series o ambas cosas. El objetivo es bajar la fatiga acumulada sin perder la rutina de movimiento ni la frecuencia de las sesiones.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
Ver entrenadores