Series y repeticiones
Definición
La fuerza explosiva es la capacidad de aplicar mucha fuerza en muy poco tiempo. No importa tanto cuánto peso mueves como la rapidez con la que consigues generar esa tensión, y es lo que determina un salto, un sprint o un cambio de dirección.
En un salto, el pie está en contacto con el suelo unas dos décimas de segundo. Da igual la fuerza que puedas producir en dos segundos: solo cuenta la que llegas a aplicar en ese instante. Esa es la diferencia entre ser fuerte y ser explosivo.
Con cargas moderadas movidas a máxima velocidad intencionada, con saltos y multisaltos, y con lanzamientos. Series cortas, de tres a cinco repeticiones, descansos amplios y la sesión en fresco: en cuanto la velocidad baja, la serie ha dejado de entrenar lo que buscabas.
Un jugador de pádel quiere llegar antes a la bola. Entrena piernas dos veces por semana con series de quince repeticiones a ritmo lento y no nota diferencia en pista.
Está entrenando resistencia muscular, no explosividad. Cambiando una de las sesiones por sentadillas al 50 % empujando lo más rápido posible y saltos al cajón, en dos meses nota el primer paso más vivo.
Ordenados de menos a más exigentes, para introducirla con cabeza:
Siempre al principio, después del calentamiento y antes de la fuerza pesada. Es lo primero que se pierde con la fatiga: cansado no hay explosividad que valga, solo un movimiento lento que llamas explosivo.
El formato: series cortas de tres a cinco repeticiones, descansos de dos o tres minutos, y un volumen total bajo. En cuanto notas que la velocidad cae respecto a la primera serie, se corta el ejercicio aunque quedaran series en el papel.
Aquí está el malentendido más caro. La fuerza explosiva es la capacidad de expresar rápido la fuerza que ya tienes: si esa base es pequeña, expresarla rápido tampoco da mucho. Por eso a alguien que empieza le rinde más pasar unos meses haciendo sentadillas y peso muerto que ponerse a saltar desde el primer día. Primero se llena el vaso; después se aprende a volcarlo rápido.
La fuerza máxima mide cuánto puedes levantar sin límite de tiempo; la explosiva, cuánta fuerza produces en las primeras décimas de segundo. Un levantador muy fuerte puede saltar poco, y un saltador muy explosivo no siempre mueve mucho peso.
Conviene construir primero unos meses de fuerza y técnica: los saltos y los movimientos rápidos exigen bastante a tendones y articulaciones. Empezar con saltos suaves y caídas controladas es una forma segura de introducirla.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
Ver entrenadores