Planificación
Definición
La composición corporal es la proporción de músculo, grasa, agua y hueso que forma tu peso total, frente al peso como dato único. Dos personas con el mismo peso pueden tener composiciones muy distintas, y es la composición -no el peso- la que de verdad describe cómo está cambiando un cuerpo.
La báscula suma kilos sin decir de dónde vienen. Un kilo de grasa que desaparece y un kilo de músculo que aparece se cancelan en la pantalla, aunque el cuerpo haya cambiado por completo por dentro. La composición corporal es la forma de ver ese cambio que el peso esconde.
Por eso dos personas de la misma altura y el mismo peso pueden verse y rendir de forma muy distinta: lo que cambia es de qué está hecho ese número.
Alguien entrena fuerza tres meses y, al pesarse, ve el mismo número que el primer día. Se desanima pensando que no ha pasado nada.
Mirando la composición corporal -con fotos, perímetros o una báscula de bioimpedancia- se ve que ha perdido grasa y ganado músculo casi en la misma proporción: el peso se queda igual, pero el cuerpo es otro.
Porque el peso suma todo sin distinguir de dónde viene: un kilo de músculo y un kilo de grasa pesan igual mientras el cuerpo que los lleva es completamente distinto. La composición corporal explica cambios que el peso esconde, como una recomposición.
Cada tres o cuatro semanas es suficiente: los cambios reales tardan ese tiempo en notarse, y medir más seguido solo añade ruido de un método que ya tiene margen de error propio.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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