Planificación
Definición
La carga de entrenamiento es la suma del estrés físico que generan todas las sesiones de una semana o un bloque, combinando volumen, intensidad y frecuencia. Sirve para decidir si el cuerpo está recibiendo suficiente estímulo para progresar o demasiado para recuperarse entre sesiones.
La carga de entrenamiento suma el estrés físico de todas las sesiones de un periodo, sin distinguir de qué disciplina viene cada una. Combina cuánto se entrena (volumen), lo duro que es cada sesión (intensidad) y con qué frecuencia se repite.
El dato sirve para una decisión concreta: si el cuerpo recibe suficiente estímulo para seguir progresando, o si lleva ya demasiado para recuperarse entre sesiones.
Alguien que entrena boxeo cuatro días por semana y añade dos sesiones de gimnasio suma carga de las dos actividades, aunque sean disciplinas distintas. El entrenamiento concurrente explica cómo interfieren entre sí fuerza y resistencia cuando comparten semana; la carga de entrenamiento es el número que resume cuánto pesa todo junto.
Si la carga sube varias semanas seguidas sin ninguna semana más ligera, el riesgo de sobreentrenamiento crece, aunque cada sesión por separado parezca razonable.
De forma sencilla, multiplicando el volumen -series, repeticiones o minutos- por la intensidad percibida de cada sesión. Muchas apps y relojes deportivos lo calculan solos, aunque también se puede estimar a ojo sumando cómo de duras han sido las sesiones de la semana.
Porque cada disciplina suma a la misma carga total, aunque sean actividades distintas. Alguien que entrena boxeo cuatro días y además mete fuerza en el gimnasio puede acumular más carga de la que su cuerpo recupera entre sesiones, aunque cada actividad por separado parezca razonable.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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