Planificación
Definición
El desentrenamiento es la pérdida gradual de las adaptaciones físicas conseguidas con el entrenamiento cuando este se reduce o se detiene durante un tiempo. Afecta antes a la capacidad cardiovascular que a la fuerza, y su magnitud depende de cuánto dura la pausa y de qué nivel de entrenamiento había antes de empezarla.
El desentrenamiento describe lo que pasa en el cuerpo cuando el estímulo de entrenamiento baja o desaparece: las adaptaciones conseguidas -más capacidad cardiovascular, más fuerza, más masa muscular- empiezan a revertirse poco a poco.
No todas las capacidades se pierden al mismo ritmo. La resistencia cardiovascular es la más sensible y baja desde la primera semana sin estímulo. La fuerza y la masa muscular aguantan más tiempo, sobre todo en quien lleva años entrenando con regularidad.
Un viaje de tres semanas sin acceso a entrenamiento estructurado nota más la diferencia al correr o subir escaleras que al volver a levantar el peso habitual en un ejercicio de fuerza, precisamente por esa diferencia de ritmo entre capacidades.
Mantener algo de estímulo durante el parón -un entrenamiento en circuito con el propio peso corporal, unas cintas de entrenamiento en suspensión que quepan en la maleta- no evita el desentrenamiento del todo, pero reduce bastante su magnitud frente a parar por completo.
La capacidad cardiovascular empieza a bajar a partir de la primera semana sin estímulo. La fuerza aguanta más: dos o tres semanas sin entrenar apenas la tocan en alguien con cierto nivel, y la pérdida relevante llega a partir de las cuatro semanas de parón continuado.
No desde cero, aunque sí con cargas más bajas que las del último día entrenado. El cuerpo conserva parte de la adaptación -la llamada memoria muscular- y suele recuperar el nivel previo más rápido de lo que tardó en alcanzarlo la primera vez.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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