Ejercicios y técnica
Definición
La valoración funcional es el conjunto de observaciones y pruebas sencillas con las que un entrenador comprueba cómo se mueve una persona antes de programar su entrenamiento: movilidad, estabilidad, equilibrio y calidad de los patrones básicos. No diagnostica ninguna lesión, sirve para elegir ejercicios adecuados y fijar un punto de partida.
La valoración funcional responde a una pregunta práctica: con qué ejercicios puede empezar esta persona y cuáles conviene preparar antes. Observa el patrón de movimiento en tareas sencillas.
Da información sobre tres cosas: la movilidad articular, el control motor para mantener la posición cuando el movimiento se complica, y las diferencias de un lado a otro.
Una persona que quiere empezar a hacer sentadillas se agacha sin carga delante de su entrenador. Al bajar, los talones se levantan y la rodilla izquierda se va hacia dentro, algo que no le ocurre con la derecha.
El entrenador no pone peso ese día. Programa movilidad de tobillo y ejercicios de equilibrio dinámico con una pierna, y repite el movimiento unas semanas después para comprobar el cambio.
Suelen pedirte movimientos básicos como una sentadilla sin carga, una bisagra de cadera, una plancha, levantar los brazos por encima de la cabeza o mantener el equilibrio sobre una pierna. El entrenador observa la amplitud, las diferencias entre un lado y otro y los puntos donde el movimiento se tuerce.
No. Un entrenador no diagnostica. Si durante la valoración aparece dolor o algo que preocupa, lo habitual es derivar a un fisioterapeuta o un médico, y el entrenamiento se adapta cuando haya indicaciones claras.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
Ver entrenadores