Planificación
Definición
El seguimiento de entrenamiento es el proceso de registrar y revisar cómo evolucionan las sesiones -cargas, repeticiones, sensaciones- para ajustar el plan con datos reales en vez de a ojo. Puede hacerse en persona, por una app o por mensaje con el entrenador, y es lo que permite que la progresión avance sin estancarse.
El seguimiento de entrenamiento registra lo que pasa en cada sesión -peso, repeticiones, series, cuánto ha costado- para que las decisiones del plan se tomen a partir de datos reales. Con ese registro es fácil comparar el peso de hace dos meses con el de ahora.
Puede llevarlo cada persona por su cuenta, con una app o un cuaderno, o puede hacerlo el entrenador como parte de un plan de entrenamiento personalizado o de un plan de entrenamiento online.
Alguien que lleva tres semanas con la misma carga en press banca revisa su registro y confirma que el peso se ha quedado parado desde la segunda semana. Con ese dato, el entrenador decide si toca añadir una serie, bajar el descanso entre series o revisar la técnica con una sesión de entrenamiento supervisado.
Con el registro a mano, ese estancamiento se detecta la misma semana en que empieza, en vez de varias semanas después.
Lo habitual es anotar el peso usado, las repeticiones completadas, cuánto ha costado cada serie y cualquier molestia que aparezca. Con esos datos, el entrenador decide si toca subir carga, mantenerla o bajar el volumen la semana siguiente.
Sí: anotar las sesiones propias, aunque no haya un entrenador revisándolas, ya ayuda a detectar si el peso sube con el tiempo o lleva semanas igual. La diferencia con un seguimiento guiado es que alguien con criterio interpreta esos datos y ajusta el plan en consecuencia.
Casi todo lo que leerás está escrito para quien ya entrena. Un entrenador te monta las primeras semanas y te quita de encima las dudas que aún no sabes que tienes.
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